Historia de la fundadora
Un compromiso de por vida con la salud de la mujer.
“La atención debe respetar los objetivos, valores y circunstancias de cada paciente.”
Nací en Teherán, Irán, poco antes de la Revolución. Mientras mi familia presenciaba los crecientes desafíos que enfrentaba nuestro país, emigramos a Estados Unidos y pasé la mayor parte de mis años formativos en Long Island, Nueva York. A los siete años decidí que quería ser médica. Incluso entonces me atraía la idea de construir una carrera centrada en ayudar a otras personas y marcar una diferencia significativa en sus vidas.
Ese interés inicial tomó forma durante la facultad de medicina en Chicago y mi residencia en obstetricia y ginecología, donde comprendí el profundo impacto que la atención ginecológica puede tener a lo largo de la vida de una mujer. Aprendí que una atención excelente requiere no solo habilidad clínica, sino también escuchar, respetar y comprender los objetivos de cada paciente.
Durante mi residencia en un hospital católico, vi cómo las políticas institucionales podían impedir que las pacientes recibieran servicios de salud reproductiva que suelen necesitarse, como la colocación de DIU, la esterilización, el manejo de abortos espontáneos y la atención del aborto. Esa experiencia profundizó mi compromiso con la autonomía de las pacientes y con brindar información y atención completas, basadas en evidencia y sin prejuicios.
Sigo desarrollando experiencia en áreas de la salud de la mujer que con demasiada frecuencia han recibido atención insuficiente o han sido estigmatizadas, entre ellas la anticoncepción y la atención del aborto, la medicina sexual, el dolor pélvico y la atención durante la perimenopausia y la menopausia. Me mantengo al día con la evidencia y las pautas de especialidad en evolución para que las pacientes comprendan sus opciones y tomen decisiones informadas que reflejen sus necesidades de salud, valores y vidas.
En 2024 fundé el consultorio independiente y propiedad de una médica que hoy es Central Coast Gynecology. El nuevo nombre refleja una visión más amplia: construir un consultorio local duradero donde las pacientes encuentren atención personal, receptiva y especializada. Quería crear el tipo de consultorio en el que pudiera escuchar atentamente, conocer a mis pacientes a lo largo del tiempo y tomar decisiones clínicas con ellas. A medida que el consultorio crezca, preservar esa conexión humana seguirá siendo esencial para quienes somos. Hoy atiendo a pacientes desde la adolescencia hasta la menopausia y más allá, incluidas quienes tienen inquietudes o necesidades complejas que antes pudieron haberse desestimado, minimizado o sido difíciles de abordar.
Atender a pacientes con cobertura de CenCal/Medi-Cal es una parte esencial de ese compromiso. Para mí es sumamente importante que las personas de la comunidad de Medicaid tengan acceso a la misma atención ginecológica respetuosa, basada en evidencia y de alta calidad, porque la condición del seguro nunca debe determinar la calidad de la atención que alguien recibe.
Las pacientes merecen atención ginecológica clínicamente rigurosa, compasiva y verdaderamente individualizada. Mi objetivo es combinar la evidencia actual y la experiencia especializada con una escucha atenta, explicaciones claras y toma de decisiones compartida. Es un privilegio atender a esta comunidad y ayudar a que cada paciente se sienta informada, respetada y apoyada.








